
a veces quiero que sea invierno pese a que estemos en agosto.
a veces quiero vivir la mierda de vida que tiene octavia en tu libro para por lo menos, poder quejarme con motivo.
a veces quiero estar dias sin hablar con nadie y eso si lo consigo.
recluirse es bueno. el silencio es bueno.
bueno, silencio no es. hay musica, y discos.
discos por todos lados.discos desordenados, amontonados en torres.
si, como tu libro. pero no son "bases" son solo montones acumuladores de mierda.
y no son "bases" porque las torres cambian de posicion, y de altura y de composicion.
igual se mezclan recopilatorios punk con discos viejos de oasis.
y perfectamente te puedes encontrar alguno de bad religion en una caja de cualquiera de los strokes...
¡que atrocidad!
en el coche me gusta escuchar a bob dylan, y pensar que es la banda sonora de mi vida
de los libros que leo
y de las personas que veo.
el sol me gusta cuando atraviesa hojas de los arboles, y entrecierro los ojos y pienso en ti.
que raro (pensar en ti, digo).
ojala no exisitieran los moviles.
me gustaba la sensacion de rebuscar monedas de 5 duros por los bolsillos del pantalon, si, la del agujerito, para ver si podias llamar a casa a pedir permiso para llegar hoy un poco mas tarde.
o llamar a casa de belen o silvia y preguntar si estaban, y si no, que te llamaran mas tarde.
pero sobretodo me gusta la sensacion de ir al bar de siempre, en el barrio de siempre a tomar birras.
como siempre.
y no llamar a nadie. saber que van a estar ahi, si, los 5 o 6 de siempre.
y el camarero de siempre.
en ese viejo sitio con portadas de periodico enmarcadas en la pared, que hace esquina con dos calles peatonales, y tiene un futbolin.
joder.
siempre he querido tener un "bar de siempre".
dificil cuando vives en un sitio y vas al colegio a otra ciudad.
porque los que viven en tu pueblo no te conocen porque no vas a su colegio y los de tu colegio... tampoco te conocen porque despues de clase vuelves a tu pueblo no te vas con ellos a comer pipas a la plaza.
mierda de colegios privados ostia!
quiero una ciudad con metro.
me gusta ver las caras de la gente recien levantada yendo a trabajar, y las caras descolocadas de los pastilleros un domingo por la mañana, muchas veces me los he encontrado cuando me iba de tu casa, y eso que ya era la hora de comer.
echo de menos eso.
irme de tu casa a la hora de comer.
pero bueno, vaya novedad.
si me dieran un euro por cada vez que he pensado o dicho que te echo de menos durante los dos ultimos años, ahora seria rica.
nose porque viene la inspiracion cuando mas duelen los brazos y no apetece escribir.
estoy escribiendo como por instinto.
los dedos teclean teclas (vaya tonteria, teclear teclas digo) sin parar, saben exactamente a que letra ir.
que bien, eso es porque hice 5 asquerosos años de mecanografia cuando era pequeña.ves? otra razon por la que no iba a comer pipas a la plaza! porque cuando terminaban las clases, yo siempre tenia algo que hacer...
y esque los padres siempre quieren tener a sus hijos ocupados.
asi, si los niños resultan ser unos amargados sin amigos, no pueden culpar a sus padres, porque ellos hicieron todo lo posible para que su niño se relacionase con gente.
con mas gente.
con mucha gente.
pero vaya mierda de gente.
ahora ya no suena nada, los discos se acaban demasiado rapido.
me gustan los discos, porque dialogas con ellos, pero tienen la virtud de no meterse en tu vida.
bueno, no siempre.
a veces hay canciones que vienen a tu mente cuando menos quieres que vengan.
buf.
paso.